Despues de este fin de semana descubri un par de cosas bastante interesantes. En este momento estoy con la suerte de compartir una ilustrativa conversacion sobre cuanto debe esperar de los demas, teniendo en cuenta sus respectivos prontuarios...
Este fin de semana descubri (uno siempre aprende a los golpes) que muchas veces uno espera erroneamente que todo el mundo responda de la misma forma que uno para con nosotros...
Este fin de semana si que fue movido. Tuve una mala noticia con respecto a un familiar cercano. Como bien les dije en mi primer ¨entrada¨ tiendo a los ataques de panico. (Si no lo hice entonces, soy feliz de comunicarlo ahora) Y tuve la prodigiosa idea de invitar a un amigo mio, el cual es TOTALMENTE DIVINO, a que pasara a la tarde conmigo mateando, mirando peliculas y evitando el desastre. De mas esta decir que no se presento.
Anteriormente tambien habia arreglado una salida con otra amiga, con la cual veniamos planeando desde los confines de la historia, digamos que eso seria el lunes.
A las altas horas de la noche, cuando ya daba todo por perdido, lo confirme con un mensaje de texto de esta amiga en cuestion. La razon fue totalmente valida, pero a pesar de esa razon valida, segui con un humor de perros.
Mas tarde aun, llego el caballero de armadura brillante (un pibe normal, con auto) y salimos a ver que nos deparaba el destino y los semaforos.
Los por menores de la salida son bastaaaante aburridos, asi que la resumo con un ¨llegue con frio, hambre y sueño a mi casa¨
Conclusion, todos aquellos a quienes llamamos amigos son, en distintos niveles, lo que realmente significa esa palabra. Pero hay q saber con exactitud en que nivel esta cada uno para saber que esperar de ellos. Son todos queribles, copados, adorables. Colgados, activos, sedentarios. Amigos. Amigos que estan. O que no. Mientras sepamos bien que esperamos y lo que vamos a conseguir a ciencia cierta, la amistad va a ser para toda la vida.
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